(Para él, que enloquece, vuela y me lleva... Daniel)
Desnudémonos pues:
tan sorprendidos como siempre,
tan ansiosos y asesinos del pudor.
Desnudemos las caricias,
el aliento, las lagrimas...
al silencio que acaricia tu cuerpo.
Desnudemos los instantes,
las peleas, los enojos y las tristezas,
a los amores malos, a los pendejos.
Desnúdame desde el pie hasta el cerebro,
de mi ombligo al esqueleto.
Que yo desnudo,
desde mis sueños
algo que parece ser
veneno.
1 comentario:
Orale, pues yo me llamo Daniel, asi que ya dijiste. Nomas no se raje. Un avrazo <---Bromita Je, je. Ahora si, Un aBrazo.
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