lunes, 28 de julio de 2008

Arranque

(Para él, que enloquece, vuela y me lleva... Daniel)

Desnudémonos pues:
tan sorprendidos como siempre,
tan ansiosos y asesinos del pudor.
Desnudemos las caricias,
el aliento, las lagrimas...
al silencio que acaricia tu cuerpo.

Desnudemos los instantes,
las peleas, los enojos y las tristezas,
a los amores malos, a los pendejos.

Desnúdame desde el pie hasta el cerebro,
de mi ombligo al esqueleto.

Que yo desnudo,
desde mis sueños
algo que parece ser
veneno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Orale, pues yo me llamo Daniel, asi que ya dijiste. Nomas no se raje. Un avrazo <---Bromita Je, je. Ahora si, Un aBrazo.