Te escribo porque se que me escuchas, ahí, dentro de la almohada te has de esconder para adentrarte en mi oido, llegar a la frente y proyectarle tu imagen a mis vicios.
Te escribo porque no soy palabra que se deja en el aire y aterriza segura a lado de tu mano, más bien soy hoja de árbol que arrancada por el viento se mueve de techo en techo de nido en alma.
Te escribo porque ya me canse, de mensionarte en mis sueños y terminar haciendo el cafe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario