miércoles, 24 de septiembre de 2008

Niebla y montañas

No hay mejor lugar para morir que ese.
Ahí... entre las nubes y la niebla; entre el aire frío y los débiles rayos del sol.
El viento invade mi mente, y mis ideas se van con el.
Regresamos a las montañas y las copas de los pinos: El Mundo Es Nuestro.
Ahí no necesitamos más que el verde de las hojas y el cantar de las aves.
El Mundo Es Mío, Por Que Yo Soy De El.
Dejame morir entre las montañas, barreras que impiden el paso de la niebla; dejame morir en el frío, entre los árboles y las nubes.

2 comentarios:

Alfredo Cuauhtémoc Pérez dijo...

Imagino perderme en un paraje trepidante, ser uno con el mundo y morir de cara al sol...
Su escrito, señora veracruzana, me ha recordado algo que debo realizar: Viajar lejos, ¡Lejos!
¡Yea!

Jane dijo...

La niebla me gusta. Pero no me gusta morir.. sería como admitir que soy un romántico y eso a estas alturas sería todo un escandalo. :)
Regresar al origen.
Religión.
¿Quien necesita Jesus-Crist, cuando existe la realidad? not I. Not now.