..Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.
George Orwell
No es que nos hagamos hombres, es que te hagas cerdo.Oink!
1 comentario:
¡¡¡Has regresado!!! ^o^
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