martes, 23 de diciembre de 2008

Precaución

Maricela Punta de alfiler:

Chica rara en verdad, con ojos verde palma y nariz cucharón; "¿Quién la quiere a mi niña?" le decía la loca Juanita del piso 32; "¿Quién quiere a la prietita pechos de algodón?".

De camino a casa siempre bajo la falda un desarmador, para la necedad de los cerdos y el posible atracón. No se sabe si el de la esquina es pobre o saqueador, pero por si las dudas una que otra punta no deja de tener valor.

Punta... Punta... ¡Puta! ¿A dónde vas?

- A regalarme por un rato a su sacra majestad, para olvidarme de mis vicios y mi humanidad, para creerme santa: patrona activa de la sociedad.

Puta, puta, puta con alfiler... dame de tus ojitos una noche de placer, de tus precioso algodoncitos un hilo para tejerme una enorme bufanda de sueños en los que he de caer.

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