sábado, 21 de junio de 2008

LA SOLEDAD MÁS DESNUDA.

Todas las despedidas que he tenido son tristes.
A pesar de mi matiz petreo - ¡Un tipo duro no llora! - mi pecho siempre tambalea. Cada persona que dice Adios, cada ciclo que concluye, cada círculo que se cierra, me reafirman que no pertenezco a nada, que soy un solitario.
¨...¿Un solitario es un egoista? No completamente, pero lo es.
Lo soy.
Sin embargo al verme reflejado en sus ojos, y saber que Ella vive en los míos, quisiera dejar de serlo.
Pertenecer a algo... a alguien... a Ella...¨
¡Ella!... ¡¡Siempre Ella!!...
...A veces, caminando entre la gente, experimento una soledad inmensa. Los observo y de muchas maneras siempre estan despidiendose, pero nunca se van.
Yo, en cambio, no digo nada y de pronto ya no estoy.
Me vuelvo el horizonte donde los sueños mueren al despertar.

1 comentario:

Jane dijo...

Me gusta tu pequeño escrito. Que sería de nosotros, poetistas, poetones, poetejos, sin el hambre de amar.. cita filmica: (wong kar wai: deseando amar).